Gastos deducibles si trabajas desde casa como autónomo

Kuotia
Kuotia Editorial Especialistas en fiscalidad para autónomos en España
Compartir

1. El paso que la mayoría se salta

Antes de deducir ni un solo euro de tu vivienda, necesitas hacer algo que sorprendentemente muchos autónomos olvidan: comunicar a Hacienda que trabajas desde casa.

Se hace a través del modelo 036 o 037 (declaración censal). Si aún no te has dado de alta como autónomo, primero consulta nuestra guía sobre cómo darse de alta. En ese formulario, declaras tu domicilio habitual como lugar donde ejerces tu actividad económica y especificas qué porcentaje de la vivienda está afecto (es decir, dedicado) a tu trabajo.

Sin esta comunicación, técnicamente no puedes deducir nada relacionado con tu vivienda. En la práctica, Hacienda no suele revisar esto salvo en una inspección — pero si te inspeccionan y no lo tienes declarado, pueden tumbar todas tus deducciones de vivienda de golpe.

¿Cómo se presenta el modelo 036/037?

Online con certificado digital o Cl@ve en la sede electrónica de la AEAT. Marca la casilla de «local afecto parcialmente a la actividad» e indica el porcentaje de metros cuadrados. Si ya estás dado de alta y no lo habías declarado, puedes presentar una modificación censal en cualquier momento.

2. Cómo calcular tu proporción de metros cuadrados

La proporción de tu vivienda afecta a la actividad se calcula con una fórmula sencilla:

Porcentaje afecto = (m² zona de trabajo ÷ m² totales vivienda) × 100

La zona de trabajo debe ser un espacio que uses predominantemente para tu actividad. Lo ideal es un despacho o habitación dedicada. Si trabajas en el salón, puedes argumentar una parte, pero Hacienda es más reticente a aceptarlo porque ese espacio también tiene uso personal.

Consejos para definir tu zona de trabajo

  • Habitación dedicada: lo más limpio. Si tienes un despacho que solo usas para trabajar, mide sus metros cuadrados y listo.
  • Espacio compartido: si trabajas en una esquina del salón, puedes medir la zona que ocupa tu escritorio y estanterías. Es más difícil de justificar, pero se acepta si el porcentaje es razonable.
  • Sé conservador: si tu despacho mide 12 m² y tu piso 90 m², el porcentaje es 13,3%. No intentes redondear al 20% «por las zonas comunes». Hacienda puede comprobarlo.
  • Usa los m² útiles: los que aparecen en la escritura o contrato de alquiler como superficie útil (no la construida, que incluye tabiques).

Cálculo de proporción

Piso de 80 m² útiles. Despacho de 15 m².

Porcentaje afecto: 15 ÷ 80 = 18,75%

Este 18,75% es el que declaras en el modelo 036/037 y el que usarás como base para todas las deducciones de vivienda.

3. La regla del 30% en suministros

Aquí es donde la cosa se pone interesante (y donde muchos se confunden). Desde la reforma de 2018, la ley dice que puedes deducir en IRPF el 30% de la proporción de tus gastos de suministros que corresponde a la zona afecta.

¿Qué son suministros? Electricidad, agua, gas, calefacción e internet/teléfono fijo. Son los gastos que se consumen «en la vivienda» y que no puedes separar fácilmente entre uso personal y profesional.

La fórmula completa es:

Gasto deducible = Importe factura × % m² afectos × 30%

Ese 30% es un porcentaje fijo que la ley establece como «presunción» de uso profesional dentro de la zona afecta. No necesitas justificarlo ni calcularlo: es automático. Algunos lo ven como una limitación (solo el 30%), pero en realidad es una simplificación que evita tener que demostrar cuántas horas al día trabajas o cuánta luz consume exactamente tu ordenador.

¿Qué gastos entran en la regla del 30%?

  • Electricidad — el más significativo para la mayoría
  • Gas natural — si tienes calefacción central de gas
  • Agua — normalmente un importe pequeño
  • Internet y teléfono fijo — si están ligados al contrato de la vivienda

Línea de internet separada

Si contratas una línea de internet exclusiva para tu actividad a nombre de tu negocio, no aplica la regla del 30% — puedes deducir el 100% directamente como gasto profesional, tanto en IRPF como en IVA (si tienes factura con IVA). Es más ventajoso si el coste lo justifica.

4. Ejemplo completo con números reales

Caso: Miguel, programador freelance

Miguel trabaja desde su piso en Madrid. Datos de su vivienda:

  • Superficie total: 80 m²
  • Despacho: 15 m²
  • Porcentaje afecto: 15 ÷ 80 = 18,75%

Gastos mensuales de suministros:

SuministroFactura mensualProporción (18,75%)Regla del 30%Deducible/mes
Electricidad100,00 €18,75 €× 30%5,63 €
Gas40,00 €7,50 €× 30%2,25 €
Agua25,00 €4,69 €× 30%1,41 €
Internet45,00 €8,44 €× 30%2,53 €

Total suministros deducibles al mes: 11,82 €

Total anual: 141,84 €

Sí, puede parecer poco. Miremos la electricidad en detalle: 100 € al mes → 18,75 € proporcionales → 5,63 € deducibles. En un año son 67,50 € solo por electricidad. No es una fortuna, pero es dinero que estabas dejando sobre la mesa.

Recuerda que los suministros son solo una parte de lo que puedes deducir por trabajar desde casa. El alquiler y la amortización (si eres propietario) suelen ser importes mucho mayores.

5. Deducir el alquiler

Si vives de alquiler, puedes deducir en IRPF la parte proporcional de la renta que corresponde a tu zona de trabajo. Y aquí la buena noticia: no se aplica la regla del 30%. El alquiler no es un suministro, sino un gasto de ocupación, y la deducción es directa.

Siguiendo con el caso de Miguel

Alquiler mensual: 900 €

Porcentaje afecto: 18,75%

Deducible mensual: 900 × 18,75% = 168,75 €

Deducible anual: 2.025 €

Ahora la cosa tiene otro color. Sumando alquiler y suministros, Miguel puede deducir unos 2.167 € al año solo por trabajar desde casa. Si está en un tramo de IRPF del 30%, eso le ahorra unos 650 € en impuestos.

Requisitos para deducir el alquiler

  • Declaración censal: tener el porcentaje de afectación declarado en el modelo 036/037.
  • Contrato de alquiler: debe estar vigente y a tu nombre (o al de tu cónyuge si es vivienda familiar).
  • Justificante de pago: transferencia bancaria o recibo firmado. Evita pagar en efectivo.
  • Retención: recuerda que si pagas alquiler de local o parcialmente de local, puede haber obligación de practicar retención del 19% (modelo 115). Consulta con tu asesor si tu situación es mixta.

Ojo con el propietario

Si declaras parte de tu vivienda como afecta a la actividad, el propietario puede verse afectado fiscalmente (parte de su alquiler pasa de ser «vivienda» a ser «actividad económica», lo que cambia el IVA y la retención). Algunos contratos de alquiler prohíben expresamente el uso profesional. Revisa tu contrato antes de dar este paso.

6. Si eres propietario

Si la vivienda es tuya, no pagas alquiler, pero puedes deducir otros conceptos:

Amortización del inmueble

Puedes deducir la depreciación de la parte de tu vivienda que usas para trabajar. Consulta nuestra guía de amortizaciones para entender el mecanismo en detalle. El porcentaje de amortización de inmuebles es el 3% anual sobre el mayor de estos dos valores:

  • El coste de adquisición (precio de compra + gastos, excluyendo el valor del suelo)
  • El valor catastral de la construcción (excluido el suelo)

Amortización de vivienda propia

Miguel compró su piso por 250.000 €. El valor catastral del suelo representa el 40%, así que el valor de construcción es 150.000 €.

Amortización anual total: 150.000 × 3% = 4.500 €

Parte afecta (18,75%): 4.500 × 18,75% = 843,75 €/año

Otros gastos del propietario

Además de la amortización, puedes deducir la proporción correspondiente de:

  • IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles)
  • Comunidad de propietarios
  • Seguro del hogar
  • Intereses de hipoteca (solo la parte proporcional a la zona afecta)
  • Reparaciones y mantenimiento de la zona de trabajo

Todo esto se deduce aplicando directamente el porcentaje de afectación, sin la regla del 30% (esa solo aplica a suministros).

7. ¿Y el IVA de los suministros?

Aquí viene la mala noticia. En la inmensa mayoría de casos, no puedes deducir el IVA de los suministros de tu vivienda. ¿Por qué? Porque las facturas de luz, gas y agua están a nombre del titular del contrato doméstico — tú como particular, no como profesional.

Para deducir IVA necesitas una factura emitida a nombre de tu actividad económica, con tu NIF de autónomo. Y las compañías de suministros no suelen emitir facturas «parcialmente profesionales» para una vivienda.

La excepción: si tienes un contrato de suministro independiente para tu zona de trabajo (por ejemplo, un contador eléctrico separado a nombre de tu actividad), entonces sí podrías deducir el IVA de esa factura. Pero en la práctica esto es raro y costoso de instalar.

Resumen: qué se deduce en cada impuesto

IRPF: proporción de alquiler + (proporción de suministros × 30%) + amortización proporcional + IBI/comunidad/seguro proporcional.
IVA: generalmente nada de los gastos de vivienda, salvo que tengas contratos independientes a nombre de tu actividad.

8. Errores habituales

Aplicar el 30% al alquiler

Error muy común. La regla del 30% solo se aplica a suministros (luz, gas, agua, internet). El alquiler se deduce directamente con el porcentaje de metros cuadrados, sin el 30% adicional. Aplicar la regla del 30% al alquiler significa que estás deduciendo menos de lo que te corresponde.

No declarar la afectación en el 036/037

Muchos autónomos deducen gastos de vivienda durante años sin haber comunicado a Hacienda que trabajan desde casa. En una inspección, esa omisión puede hacer que te rechacen todas las deducciones de vivienda acumuladas.

Inflar el porcentaje de m²

Declarar que usas el 40% de tu vivienda para trabajar cuando en realidad es un escritorio en una esquina. Si Hacienda te inspecciona, puede pedir fotos, planos o incluso visitar el domicilio. Un porcentaje inflado invalida toda la deducción, no solo el exceso.

Intentar deducir el IVA de suministros domésticos

Ya lo hemos explicado, pero merece repetirse: las facturas de suministros a nombre particular no generan IVA deducible. Si incluyes ese IVA en tu Modelo 303, Hacienda te lo reclamará con intereses y posible sanción.

Para ampliar la información sobre todos los gastos deducibles como autónomo, consulta nuestra guía completa de gastos deducibles. Si también usas el coche para trabajar, te interesará nuestra guía sobre cómo deducir el coche. Y para entender cuánto pagas en total de impuestos, no te pierdas el artículo sobre cuánto paga de impuestos un autónomo.

Kuotia automatiza estos cálculos Deja de perder tiempo con fórmulas. Desde 0€/mes.
Probar gratis

Preguntas frecuentes

Es un porcentaje fijo que la ley establece para calcular qué parte de tus suministros domésticos puedes deducir en IRPF. Primero calculas qué proporción de tu vivienda usas para trabajar (por m²), y luego aplicas el 30% sobre esa proporción del gasto. Por ejemplo, si tu despacho ocupa el 20% de tu piso y la luz cuesta 100 €, deduces: 100 × 20% × 30% = 6 €.

Sí. Puedes deducir en IRPF la parte proporcional del alquiler que corresponde a la zona de tu vivienda que usas para trabajar. A diferencia de los suministros, al alquiler no se le aplica la regla del 30%: la deducción es directa sobre el porcentaje de metros cuadrados. Si tu despacho ocupa el 18,75% de tu piso y pagas 900 € de alquiler, deduces 168,75 €/mes.

Sí, es imprescindible. Debes indicar en tu declaración censal (modelo 036 o 037) que tu domicilio habitual es también tu lugar de actividad, y especificar el porcentaje de la vivienda afecto. Sin esta comunicación, Hacienda puede rechazar todas tus deducciones de vivienda si te inspecciona.

En la práctica, no. Las facturas de suministros domésticos están emitidas a tu nombre como particular, no como autónomo. Sin factura a nombre de tu actividad con desglose de IVA, no hay derecho a deducción. Solo podrías hacerlo si tienes un contrato de suministro independiente para tu zona de trabajo, cosa que es poco habitual.

Si eres propietario, en lugar de alquiler puedes deducir la amortización de la parte de tu vivienda afecta a la actividad. El porcentaje estándar es el 3% anual sobre el valor de construcción (excluido el suelo). También deduces la proporción correspondiente de IBI, comunidad de propietarios, seguro del hogar e intereses de hipoteca.

Solo los metros cuadrados que realmente usas de forma predominante para trabajar. Un despacho dedicado es lo más claro. Si trabajas en el salón, puedes medir el espacio que ocupa tu puesto de trabajo, pero es más difícil de justificar. Lo importante es que el porcentaje sea realista: Hacienda puede comprobar que la proporción declarada se corresponde con la realidad.

Calcula tus deducciones de vivienda en segundos

Kuotia calcula automáticamente tu proporción de gastos de vivienda deducibles. Solo necesitas indicar los m² de tu despacho y nosotros hacemos el resto.

Empezar gratis

Actualizaciones fiscales 2026

Recibe nuevas guías y cambios en declaraciones cada mes. Sin spam.